La Costa de Lisboa es una de los centros turísticos de Portugal. La capital, con sus dos milenios de historia perfectamente conservados y su gran oferta de ocio, es una de las mejores opciones. En sus cercanías, las ciudades de Cascais y Espinho han conseguido a lo largo de los años convertirse en una referencia turística.
Lisboa es la capital de Portugal. La ciudad de las siete colinas, asentada en la desembocadura del Río Tejo, se presenta ante nosotros llena de tradiciones y de un amplio patrimonio histórico, que deslumbrará al turista que se acerca por primera vez. Una ciudad que ofrece de todo y que se convierte durante la noche en una explosión de alegría. Lisboa merece mucho la pena.
La historia de Torres Vedras está dominada por el Castillo del Siglo XIII, una fortificación que ha visto como , a lo largo del tiempo, diversas civilizaciones se asentaban en sus murallas. Esta población agrícola produce un vino de gran calidad. En la costa, las playas de Santa Cruz y Praia Azul atraen a un turismo familiar que busca apartarse de las grandes concentraciones.
El municipio de Mafra está perfectamente comunicado con Lisboa y la Costa de la Plata. Cuenta con una amplia franja litoral donde el Mar Atlántico se funde con pequeñas playas. La población de Ericeira, con eminente sabor pesquero, cuenta con excelentes infraestructuras para disfrutar de unas vacaciones. El interior lo podemos recorrer visitando la Serra da Tapada.
La villa de Sintra, nombrada Patrimonio Mundial por la UNESCO debido a la gran cantidad de monumentos de interés histórico-artístico, se presenta ante nosotros con un pasado lleno de historia. Perfectamente acoplados a la naturaleza de ese nombramiento, las infraestructuras turísticas guardan un gran respeto por el ecosistema. Desde la ciudad se extiende la Serra de Sintra que llega hasta Cabo da Roca, extremo occidental de Portugal.
Cascais es uno de los centros turísticos de la costa de Lisboa. Paseándonos por el centro de la villa nos encontraremos las tiendas artesanas y bellos parques y jardínes. En el Museo del Mar podemos aprender algo más de la historia de esta población, que tiene en la Marina de Cascais y en la Praia dos Pescadores uno de las más alegres postales.
El concello de Oeiras está situado en el área de influencia de Lisboa, entre la capital y Cascais, en la ribera norte del Río Tejo. Esta situación privilegiada y el auge de esta zona de la costa portuguesa ha provocado en las últimas décadas un aumento de las infraestructuras hoteleras que no tienen nada que envidiar a las de sus vecinos más conocidos.
Almada es un municipio de Setúbal que tiene mucho que ofrecer. Su riqueza natural y una localización privilegiada en las cercanías de Lisboa, sus extensas playas de arena fina y templadas aguas acercan a la Costa da Caparica a miles de turistas todo el año.
Situado en las cercanías de Lisboa, el municipio de Sesimbra tiene mucho que ofrecer. Playas de gran belleza con aguas cristalinas y formaciones rocosas se alternan en el paisaje litoral. La Villa de Sesimbra, conocida como la Perla de la Costa Azul, conserva su pasado como puerto pesquero y mira al futuro como un centro turístico de primer orden.
La ciudad de Setúbal está situada en la margen derecha de la desembocadura del Río Sado. Capital del distrito del mismo nombre, su economía ha estado ligada a su puerto y a una industria conservera de primer orden. La Baía de Setúbal acoge al visitante que no dejará de probar su afamado vino moscatel.
'Em cada esquina um amigo, Em cada rosto igualdade, Grândola, vila morena, Terra da fraternidade'. Así reza la histórica canción que más fama ha dado a esta hermosa población. La Península de Troia y sus estupendas playas gozan de un auge turístico y sus instalaciones hoteleras de calidad están siempre preparadas para servir al visitante.
El municipio de Sines se sitúa al sur del cabo del mismo nombre, en el litoral del Alentejo. La praia de São Torpes y los siguientes arenales situados más al sur nos muestran un bello paisaje casi virgen que forma parte del Parque Natural do Sudoeste Alentejano e Costa Vicentina. La capital y Porto Covo acojen la mayor parte de la oferta turística.