La Costa Verde de Portugal abarca todo el litoral norte desde la desembocadura del Río Miño en Valenca do Minho hasta la desembocadura del Río Duero en la cosmopolita ciudad de Oporto, dotado de Aeropuerto Internacional. Esta región destaca por sus casas señoriales, su densa vegetación y unas hermosas playas. En el apartado gastronómico, no nos debemos ir sin probar el Vinho Verde, que se cultiva en estas fértiles tierras.
El municipio de Caminha está situado al Norte del país, en el Distrito de Viana do Castelo, comunicado con España por ferry-boat en la desembocadura del Río Miño. El Centro Histórico Medieval se engalana durante la celebración de la Feira Franca. A lo largo de la costa atlántica, lugares como Moledo y Vila Praia de Ancora concentran los servicios turísticos.
Viana do Castelo es una de las ciudades más conocidas del norte del país. Regada por el Río Lima y el Océano Atlántico, su casco histórico guarda excelentes muestras arquitectónicas como la Igreja Matriz. En el litoral nos encontramos con excelentes playas que invitan al descanso, como son las de Afife, Carreço, Cabedelo y Amorosa.
Esposende es una bella localidad de la Costa Verde, situada a orillas del Océano Atlántico, entre Viana do Castelo y Póvoa de Lanhoso. El mar ha sido su principal fuente de ingresos durante los siglos, gracias a la pesca y a la industria naval. Situada en la desembocadura del Río Cávado, cuenta con excelentes playas. Sus lugares más visitados son el Museu Municipal y el Castelo de San Joao, situado en Marinhas, conocido también como Forte de Esposende.
El centro histórico de Braga reúne un valioso patrimonio arquitectónico en el que podemos visitar sus múltiples edificios civiles y religiosos. Los Santuarios do Bom Jesús y de Sameiro, y Igreja de Santa Maria Madalena de Falperra son puntos clave en la ruta turística por esta milenaria ciudad. La artesanía y una exquisita y variada gastronomía completan el recorrido.
Póvoa de Lanhoso está situada en el corazón de la comarca del Minho, regada por los ríos Ave y Cávado. Tierra natal de la heroína María da Fonte, su patrimonio natural no dejará de asombrarnos. Este turismo rural ofrece a los visitantes la amabilidad de sus gentes y una excelente gastronomía.
La ciudad de Guimarães nació para ser morada real. Durante siglos sirvió de Cuartel General de las Fuerzas Reales. En nuestra visita a la Colina sagrada visitaremos el Castillo, símbolo de la ciudad. La ruta continua por el Paço dos Duques de Bragança. Su centro histórico ha sido reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Povoa de Varzim está situada al borde del Océano Atlántico, a menos de 30 km al norte de Porto. De amplia tradición pesquera, en la actualidad se ha convertido en un centro turístico de primer orden para un tipo de visitante que busca el descanso en sus playas y las múltiples ofertas de ocio que nos ofrece la zona.
La ciudad de Porto es la segunda en importancia de Portugal y una de las más antiguas de Europa. Situada en el margen derecho del río Duero, es el motor administrativo y económico del norte del país. Para los visitantes, un paseo por su pasado medieval descubrirá bellos rincones de una ciudad que mira al futuro con optimismo y en la que el ambiente está garantizado durante todo el año.
Vila Nova de Gaia está situada al sur del Río Douro, separada de Porto por varios puentes que lo cruzan. Una ciudad comercial e industrial que ha tenido en su puerto el motor de su historia. Por aquí salían y llegaban los más importantes mercaderes de la Edad media, que instalaron sus almacenes en la ribera del río. Por el puerto también sale uno de los tesoros de la zona, el Vinho Verde.