










El Hotel ofrece a sus huéspedes un servicio personalizado, comida típica
y regional en el restaurante Do Convento, admirables jardines y garaje
privado. Las señas del convento son aún visibles en el interior del
Hotel, no sólo en la decoración escogida con la exhibición casi
museológica de iconos religiosos y el aprovechamiento de paredes de
piedra y de los jardines interiores, sinó también por la restauración de
la Capela de Santo António da Paz. Este Hotel es el lugar ideal para
relajarse y disfrutar de la naturaleza, visitar la ciudad de Braga y sus
santuarios.